// 6 -08-2009

Saludable recuperación de un pingüino empetrolado
Un ejemplar juvenil de Pingüino de Magallanes (Spheniscus magellanicus) que había sido encontrado empetrolado el pasado 13 de junio en inmediaciones de Punta Norte, se recupera exitosamente en la Fundación Patagonia Natural.
El pasado 13 de junio, el guardafauna Marcelo Franco notificó a la Fundación Patagonia Natural (FPN) la presencia de un ejemplar juvenil de pingüino de Magallanes empetrolado en la zona de Punta Norte.
El ave fue inmediatamente socorrida por personal del Área de Rescate de Fauna Silvestre de la FPN. Ni bien ingreso al centro de rescate, se le hicieron todas las pruebas pertinentes para establecer un diagnóstico del estado de salud del animal. Según lo comentado por los responsables de dicha Área, “el animal ingresó con aproximadamente un 30% de empetrolamiento en su cuerpo, principalmente en la zona ventral del animal, además señalaron “que el cuadro era bastante frágil, tenía las mucosas pálidas, estaba deshidratado y muy débil, pesaba tan sólo 2.100 kg”. En ese estado, el animal prácticamente no podía caminar.

Frente a tal situación, lo primero que se decidió fue estabilizar el animal, paso fundamental en este tipo de casos. Esta etapa se basó en hidratar con soluciones enterales al animal, colocarlo bajo lámparas infrarrojas para que recupere su temperatura normal de aproximadamente 40° (ya que estaba hipotérmico), alimentarlo con una fórmula especial, a base de pescado entero, vitaminas y leche sin lactosa, y en recibir el tratamiento veterinario adecuado.
Los especialistas comentaron que “a la semana el pingüino ya había empezado a mostrar signos de recuperación, y a las dos semanas ya había empezado a caminar normalmente”. Así, en la medida que fue mejorando su estado corporal, se le fue incorporando a su alimentación pescado entero sin procesar.

Luego, con el peso, la sangre y la temperatura dentro de los parámetros normales para la especie, se procedió al lavado del animal. Este proceso habitualmente se efectúa en palanganas con agua tibia y detergente. Después, se procede al enjuague, y por ultimo se lo coloca en una sala de secado. Al día siguiente el animal comienza su etapa de rehabilitación en piletas, donde empieza gradualmente a recuperar su musculatura e impermeabilidad.
La recuperación de la impermeabilidad es fundamental para la especie y es un proceso que puede tardar varias semanas. Básicamente ocurre que al salir de la pileta, el ave se acicala las plumas, acomodando así la estructura normal del plumaje lo cual, junto a las sustancias oleosas que segrega la glándula Uropigia, permiten la recuperación de la impermeabilidad. Esta permite al animal nadar en aguas tan frías como las del mar patagónico.
Actualmente, el pingüino muestra plenos signos vitales y sigue en su etapa de rehabilitación, razón por la cual los especialistas han decidido liberarlo a mediados de agosto en el mismo lugar donde se lo encontró, o bien, en alguna playa que tenga presencia de grupos de animales de la misma especie. Para poder identificarlo y efectivamente comprobar si el animal sobrevivió a la readaptación en su hábitat natural, se le ha colocado un anillo con un número en particular en su aleta izquierda.
Cabe señalar que se desconocen las causas del empetrolamiento del ave, aunque se supone que el pingüino de Magallanes, al ser un ave gregaria, en su migración hacia el norte podría haber tropezado con una mancha de hidrocarburos. |