En el patio de la escuela tenemos enormes posibilidades y oportunidades disponibles para aprender acerca de nuestro entorno inmediato. Fuera de las paredes de la clase existe un mundo floreciente de plantas y animales ocupados en sus actividades diarias: comer y ser comido, reproduciéndose o ayudando a otros a hacerlo, arañas construyendo sus telas, etc. En el patio podemos encontrar ejemplos de muchas de las interacciones ecológicas que nos apasionan de los mejores documentales de la TV. La mayor parte de las plantas y animales en los patios interactúan naturalmente sin depender de un jardinero o un cuidador que los alimente o proteja. Los organismos del patio son accesibles y su mundo está a nuestro alcance con una simple observación y los podemos observar por un ratito o durante toda la tarde. No necesitamos permisos especiales para sacar a los chicos de la escuela, ni contratar un transporte especial para hacerlo. Los chicos pueden estudiar las plantas y animales del patio en cualquier nivel que se encuentren, inclusive los temas curriculares más complejos. No hay carteles de no tocar, y lo que es muy importante, esos animales y plantas soportarán nuestras investigaciones, ya que el patio y la ciudad es su ambiente natural. El más desierto de los patios tiene hormigas buscando comida, bichos bolita o lombrices, etc. Nuestro patio de la escuela nos ofrece actividades de ciencia e historia natural en un gran abanico de posibilidades durante todo el año y en cualquier época.
La EEPE entrena a los docentes en la realización de indagaciones verdaderamente científicas en el patio de la escuela. Con el apoyo de biólogos o historiadores naturales locales, achican la brecha que existe entre los intereses espontáneos en la historia natural local que tienen los chicos con los últimos avances en historia natural descubiertos por los científicos. Conectar a los chicos con la historia natural de sus plantas y animales locales es una parte muy significativa de la educación ambiental, usualmente los chicos aprenden los problemas ambientales de lugares distantes o aprenden conceptos solo por analogías en clase. Muchos educadores sugieren que el primer paso en educación ambiental debería ser relacionar a los estudiantes con su propio ambiente natural y ponderar el impacto que tienen sus decisiones de todos los días sobre ese ambiente. Las ideas de la “Enseñanza de la Ecología en el Patio de la Escuela” alientan a los chicos a pensar globalmente pero aprendiendo localmente. Para entender los conceptos de ecología y embeberse en el ambiente local solo hay que dejar que las plantas y animales hablen por ellos mismos y nos muestren sus interacciones.






